lunes, 24 de noviembre de 2008

EDUCACIÓN EN MEDIOS DE COMUNICACIÓN


Con el advenimiento y definitivo establecimiento de los nuevos medios de comunicación, se ha hecho necesaria una nueva alfabetización, en dichos medios. Ya no es suficiente con saber leer, también hay que ser capaz de manejar el ordenador, buscar en la web con eficiencia, trabajar con algunos programas informáticos, etc. Nace así la alfabetización digital, donde, a nivel de escuela, los alumnos son más hábiles que los profesores, en algunos casos.

La tecnología es muy amplia y poderosa, pero no deja de ser producto del hombre, no piensa por sí misma. Ante la gran cantidad y variedad de información a la que podemos acceder, lo relevante es entender, discriminar y valorar aquella información que nos sea útil, veraz y valiosa, siendo capaces de discriminar la que no valga, por varias razones. Si somos capaces de valorar críticamente la información, esta cualidad nos servirá para Internet, para el uso del teléfono móvil, videojuegos, ver la televisión, leer prensa, ver teatro o cine, y para la vida en general.
La cuestión que subyace no es de tipo tecnológico, sino cultural, es la capacidad crítica que tengamos frente a las comunicación y los contenidos visuales, que incluye curiosidad, apertura de miras, escepticismo y persistencia, entre otras. Y en la formación cultural participan tanto las familias, la escuela, la tv, el cine, el entorno, etc.

El problema está en la credibilidad y constancia de cada estamento, en la facilidad de acceso, en la persuasión, en la comunicación y lo que se transmite.
Con la legislación sobre competencias, para adaptarnos a la legislación europea, ya se tienen en cuenta las competencias digitales que es preciso adquirir, cuyas finalidades básicas son:
  • un tratamiento de la información y la competencia digital implican ser una persona autónoma, eficaz, responsable, crítica y reflexiva al seleccionar, tratar y utilizar la información y sus fuentes, así como las distintas herramientas tecnológicas; también tener una actitud critica y reflexiva en la valoración de la información disponible, contrastándola cuando es necesario, y respetar las normas de conducta acordadas socialmente para regular el uso de la información y sus fuentes en los distintos soportes.
  • La competencia digital comporta hacer uso habitual de los recursos tecnológicos disponibles para resolver problemas reales de modo eficiente.
  • Al mismo tiempo, posibilita evaluar y seleccionar nuevas fuentes de información e innovaciones tecnológicas a medida que van apareciendo, en función de su utilidad para acometer tareas u objetivos específicos.
En Europa hay diversas iniciativas para educar en el uso crítico de Internet, como Educaunet (http://www.educaunet.org/) y Safer Internet (http://www.saferinternet.org).
En España existe una buena oferta formativa para los profesores sobre alfabetización digital, por ejemplo los programas ofrecidos por el IFSTIC, EducaRed, la Junta de Andalucía (con la iniciativa Averroes) o la Generalitat de Cataluña y muchos más que se van incorporando, incluso páginas web, blogs, wiki, que algunos profesores ponen en la red, con excelentes trabajos.
Los jóvenes de hoy son la primera generación a crecer con el Internet como una parte de la rutina diaria. Ellos han entrado en la tecnología sin esfuerzo, y en muchos casos están muy por delante de los adultos en sus exploraciones on line.

Esta brecha de “conocimiento” puede ser intimidante para los padres y profesores, que tienen que trabajar mucho para mantenerse. Pero eso no significa que los adultos no sean capaces o pertinentes en este nuevo mundo digital, sino que podemos aprender unos de otros, de hecho, nuestra participación es crucial, porque los niños necesitan nuestra orientación, experiencia y concepción crítica de los contenidos de la Web.